Los productos suplementarios son fáciles de comprar en exceso porque cada uno suena razonable por separado. La disciplina consiste en ligar cualquier compra a un vacío que usted haya medido de verdad.
¿Qué exposición concreta de mi plan médico principal cierra esto, y qué parte de ella? ¿Cuál es mi deducible y mi máximo de gastos de bolsillo, y cómo se compara este beneficio con ellos? ¿Qué activa exactamente un pago, según la tabla de la póliza y no según el folleto?
Después las exclusiones, que es donde más difieren estas pólizas: ¿cómo se definen las condiciones preexistentes y por cuánto tiempo se excluyen? ¿Hay períodos de espera antes de que empiecen los beneficios? ¿El beneficio se reduce con la edad y la prima sube con la edad?
Por último, la pregunta honesta: si pusiera esta prima mensual en ahorros, ¿estaría mejor preparado para el evento que cubre esta póliza? Para un beneficio pequeño frente a una exposición modesta la respuesta suele ser sí, y un buen agente lo dirá.